martes, 3 de diciembre de 2013

Cenizas en la playa...

Tras la muerte de su madre, hace unos pocos meses, el escritor rioplatense tuvo que afrontar este último fin de semana la pérdida física de su hermano y compañero en las lejanas tierras vascas, lugar donde Jorge Elias residía con su mujer y sus hijos desde hace más de una década. El viejo Troyano Vasco se fue en la mañana del sábado 30 de noviembre a manos de un cáncer que se le había detectado poco tiempo atrás. 
A continuación transcribimos un texto publicado por el autor en las redes sociales referido a tal circunstancia que tuviera significativas repercusiones.
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En esas queridas Playas volverás a estar en un rato, donde fuiste muy feliz. 
Tu esencia volverá en cada argentino que se tome un mate por allí (pa' mangarle un amargo tal vez), en cualquier solitario que mire el horizonte y vea en él sus afectos lejanos...volverá a divertirse con los niños que allí jugarán por siempre y con cada acto de amor, incluso los prohibidos, que allí se den cita. En cada copa de vino rioja o de Txakolina que brinde con los amigos...en cada tarde que tu amor se acerque contemplar el mar y tu presencia en ausencia. Volveré a Zarautz a verte, volveré. 
Y cuando pase la pena, el llanto y hasta los desconciertos por ausencia presente, derramaré mi vino por todo el malecón para brindar contigo. Es un compromiso asumido con mis sentimientos más profundos. Quedate allí, disfrutando de tu rumbo, el que elegiste hace años. Esperame con la playa puesta. Me revolcaré para sentirte, me llenaré de cantábrico, me incendiaré la piel con nuestro fuego. 
Este año pasará, calculo y espero, dándole paso a la comprensión y a la integración de lo que hoy nos viste de dolor. Pasarán otros años, la idea inicial de volver a juntarnos por allá nunca cesará. Enterraré mis nuevos libros en esas bellas playas para que puedas leerlos en soledad y por las noches con tu pequeña luz de velador de luna, cuando nadie te moleste...y un día cuando mis cenizas lluevan por el Río de la Plata, los dos estaremos terminando por unir dos geografías que serán la síntesis del territorio vital de nuestra familia toda. Juntos así, habremos contruído nuestra última poesía vital. 
Hasta siempre HERMANO, hasta siempre.

2 comentarios:

  1. Lo acompaño en el sentimiento estimado amigo. No afloje que lo necesitamos fuerte para seguir denunciando lo que sucede en el mundo.

    Manuel Ortiz

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  2. Fuerza querido escritor.
    Desde chaco le mando mis mas profundas condolencias.
    Sabe que lo admiro
    Miguel Andorra

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